Leísmo, laísmo y loísmo: cómo elegir entre le, la y lo

Dos comprobaciones rápidas para saber si el pronombre funciona como complemento directo o indirecto

Cuaderno abierto y bolígrafo negro sobre una mesa de madera

«A mi hermana la dije que viniera». Si eres de Valladolid, de Madrid o de buena parte de Castilla, puede que esa frase te suene normal. En un examen o en un texto formal, sin embargo, es un error: lo correcto es le dije. Y al revés, mucha gente escribe «a tu primo no le vi» y luego duda si eso también está mal.

Las dudas entre le, la y lo no se resuelven memorizando listas de frases. Se resuelven mirando qué función cumple el pronombre dentro de la oración. Es lo mismo que se pide en un análisis sintáctico, así que lo que practiques aquí te sirve dos veces.

La regla de partida: la función manda

En la norma culta, lo, la, los y las son pronombres de complemento directo. Le y les son pronombres de complemento indirecto, sirva para un hombre o para una mujer. Cuando se cruzan esas funciones aparecen los tres fenómenos:

  • Leísmo: usar le como complemento directo. Perdí el reloj y no le encontré (debe ser lo encontré).
  • Laísmo: usar la como complemento indirecto. La di un beso a Josefa (debe ser le di).
  • Loísmo: usar lo como complemento indirecto. Lo dije la verdad a Andrés (debe ser le dije).

Fíjate en que el criterio no es si hablamos de una persona, de un animal o de una cosa, ni tampoco el género por sí solo. Es la función. Por eso la pregunta «¿a quién?», que aparece en algunos manuales, no sirve: tanto en la saludé como en le pertenece se puede preguntar «¿a quién?», y una es complemento directo y la otra, indirecto.

Primera prueba: busca el otro complemento

Con verbos como dar, decir, contar, enviar o preguntar suele haber dos huecos: lo que se da, dice o cuenta (complemento directo) y la persona que lo recibe (complemento indirecto). Si en la oración ya hay una cosa ocupando el papel de complemento directo, la persona tiene que ir con le.

Le dije la verdad a Marta. «La verdad» es lo dicho; Marta es quien lo recibe. Aunque Marta sea mujer, el pronombre es le. En cambio, si sustituyes «la verdad», ese sí es femenino y de complemento directo: La dije (la verdad), y con los dos a la vez, se la dije.

Un caso que engaña mucho: Le vi la mano frente a La vi por la calle. En la primera, lo que se ve es «la mano», que ya ocupa el complemento directo, así que la persona va con le. En la segunda, lo visto es la propia mujer, y por eso decimos la.

Segunda prueba: cambia el referente

Cuando no hay otro complemento a la vista, cambia mentalmente la persona por una cosa femenina o una mujer y observa qué pronombre te sale sin pensar. Si con una mujer dirías la, el hueco es de complemento directo.

¿Has visto a Pablo? Sí, le he visto. Prueba con «¿Has visto a Lucía?». Respondes la he visto, nunca le he visto: es complemento directo. Entonces con Pablo lo esperable es lo he visto.

Aquí entra el matiz que más dudas genera. El Diccionario panhispánico de dudas no considera incorrecto el leísmo cuando el complemento directo es una persona de género masculino, sobre todo en singular: A tu marido no le he visto es aceptable. Lo que no se admite es el leísmo con cosas (el libro le leí de un tirón), con animales, ni, en general, con mujeres (le consideran estúpida). Si escribes para un examen y dudas, lo nunca te va a dar problemas en un complemento directo masculino.

Los verbos que no admiten complemento directo

Hay verbos intransitivos que solo aceptan complemento indirecto: ocurrir, pasar (en el sentido de suceder), gustar, importar, convenir, corresponder. Con ellos, el pronombre es siempre le o les, aunque el referente sea femenino:

  • ¿Qué le pasa a tu madre?, no ¿qué la pasa?
  • A Elena no le importó esperar, no no la importó.

Son justo los contextos donde más laísmo aparece en el habla de Castilla, así que merece la pena repasarlos con calma.

Ejercicio: corrige solo lo que haga falta

Decide si cada frase es correcta y, si no lo es, corrígela. Antes de mirar las soluciones, di en voz baja qué función cumple el pronombre.

  1. A mi abuela la regalamos un libro de poemas.
  2. El paquete llegó ayer, pero no le he abierto.
  3. A Carmen la llamé por la tarde.
  4. A los vecinos los contamos lo del ruido.
  5. A Jorge le esperamos en la estación.
  6. A tu hermana la duele la espalda.

Soluciones

  1. Incorrecta (laísmo). «Un libro de poemas» es lo regalado; la abuela lo recibe: A mi abuela le regalamos un libro de poemas.
  2. Incorrecta (leísmo de cosa). El paquete es complemento directo: no lo he abierto.
  3. Correcta. Se llama a Carmen; con a Pablo diríamos lo llamé, así que es complemento directo.
  4. Incorrecta (loísmo). «Lo del ruido» es lo contado; los vecinos lo reciben: A los vecinos les contamos lo del ruido.
  5. Correcta, porque se admite el leísmo con persona masculina en singular. La opción más general es A Jorge lo esperamos en la estación.
  6. Incorrecta (laísmo). Doler funciona con complemento indirecto, como gustar: A tu hermana le duele la espalda.

Si en la frase 5 has dudado, vas bien: es el único caso de la lista en el que la norma admite dos opciones.

Para seguir practicando

Identificar complementos con seguridad también te ayuda cuando el análisis se complica con oraciones compuestas. Lo trabajamos en cómo reconocer las oraciones subordinadas por su función. Y si enseñas español a extranjeros o lo estás aprendiendo, tienes la versión práctica para conversación en pronombres de objeto directo e indirecto en conversaciones en español.

La explicación completa, con ejemplos documentados y los casos especiales de verbos como asustar o molestar, está en la entrada leísmo del Diccionario panhispánico de dudas (RAE y ASALE).

Si quieres repasar sintaxis y norma con un profesor que corrija tus textos, escríbenos y te contamos cómo trabajamos en M-Englobe.

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