Sabes decir cabeza, espalda y estómago, pero en la consulta las palabras parecen salir desordenadas. Es normal: no basta con nombrar una parte del cuerpo. La otra persona necesita entender qué ocurre, dónde lo notas y desde cuándo. Con una estructura corta puedes explicarlo sin preparar un discurso ni buscar una traducción para cada frase.
El objetivo de esta práctica es lingüístico. No pretende interpretar síntomas ni sustituir la atención de un profesional sanitario.
Empieza por una frase que abra la conversación
Cuando te pregunten ¿Qué te pasa? o ¿Qué le ocurre?, puedes comenzar con una idea sencilla:
No me encuentro bien.
Tengo fiebre y tos.
Me duele mucho la espalda.
No hace falta contar todo de una vez. Esa primera frase sitúa el problema. Después puedes añadir información en bloques pequeños. De hecho, suele resultar más fácil responder a una pregunta cada vez que intentar recitar una explicación larga.
Ordena la información en cuatro piezas
Una explicación clara puede construirse con este orden: qué notas, en qué zona, desde cuándo y algún detalle que ayude a describirlo. Por ejemplo:
Me duele la garganta desde ayer. Me molesta más al tragar.
La primera oración ya contiene tres piezas: el síntoma, la zona y la duración. La segunda añade un detalle concreto. No es una fórmula rígida. Si una pieza no aporta nada, puedes omitirla.
Qué notas
Para muchos síntomas habituales puedes usar tener: tengo tos, tengo fiebre, tengo alergia o tengo dolor de cabeza. Con una molestia localizada aparece a menudo doler: me duele el estómago, me duelen las piernas.
Fíjate en el cambio: decimos me duele con una zona en singular y me duelen con una en plural. El verbo concuerda con aquello que duele, no con la persona que habla.
Desde cuándo
Esta parte evita respuestas vagas como hace tiempo. Puedes decir desde esta mañana, desde el sábado o desde hace dos días. Si todavía no controlas bien estas expresiones, una opción muy manejable es dar un punto de inicio: Empezó anoche.
Un detalle útil
En lugar de buscar adjetivos muy técnicos, describe una situación observable: me duele al caminar, tengo más tos por la noche o me molesta cuando giro el cuello. También puedes indicar intensidad con palabras corrientes: un poco, bastante o mucho.
Un diálogo breve y natural
Lee este intercambio en voz alta. La respuesta no suena memorizada porque avanza por preguntas:
Profesional: ¿Qué te pasa?
Paciente: Me duele el estómago.
Profesional: ¿Desde cuándo?
Paciente: Desde anoche. Me duele más después de comer.
Profesional: ¿Tienes fiebre?
Paciente: No, fiebre no.
Observa la última respuesta. Repetir la palabra importante, fiebre, ayuda a confirmar que has entendido la pregunta. Si no la entiendes, pide tiempo con una frase directa: ¿Puede repetirlo más despacio, por favor? o ¿Qué significa esa palabra?
Pruébalo ahora con tres situaciones
Completa cada caso con una o dos frases. Intenta incluir zona, duración y un detalle, pero no traduzcas un párrafo entero desde tu idioma.
Te duele la garganta desde ayer y te molesta al tragar.
Tienes tos desde hace tres días, sobre todo por la noche.
Te duelen las piernas desde esta mañana y te molestan al subir escaleras.
Una posible respuesta sería: Me duele la garganta desde ayer. Me molesta al tragar. Para el segundo caso: Tengo tos desde hace tres días, sobre todo por la noche. Y para el tercero: Me duelen las piernas desde esta mañana. Me molestan al subir escaleras.
Practica la estructura, no un guion cerrado
Prepara cuatro tarjetas sin frases completas: qué, dónde, desde cuándo y detalle. Elige un caso imaginario y graba una respuesta de veinte segundos. Después escucha solo para comprobar si aparecen las piezas necesarias. Cambia el síntoma y repite. Así practicas una herramienta reutilizable, no una conversación que solo funciona una vez.
El inventario A1-A2 del Plan curricular del Instituto Cervantes incluye, dentro de “Salud e higiene”, formas como tener dolor de cabeza, tener tos o fiebre, doler e ir al médico. Es una buena referencia para priorizar vocabulario cotidiano antes de ampliar la lista.
Si quieres practicar estas situaciones con corrección y respuestas adaptadas a tu nivel, puedes consultar nuestros cursos o hablar con M-Englobe.